There are no translations available.

NACIONALES

Fuente: Web
RAFAEL MONTES GÓMEZ

El tema de la minería da para hablar rato. Por otro lado, la hipocresía de los nymbianos (NIMBY, Not In My Back Yard, No en mi patio trasero), no tiene límites. Viajo hacia Coclesito, al corazón de la vertiente Atlántica, para que al escribir sea lo más objetivo en el análisis, no quiero que me echen cuento. Conozco de primera mano la pobreza de esa región, poblada por gente en su mayoría trabajadora, corazones que aun palpitan llenos de esperanza de llegar a mejores días.

De camino por la autopista, se observa en el área oeste, amplios peladeros. ¿Conveniencia o doble moral? cavilan mis pensamientos, al ver la devastación de hectáreas y hectáreas de terreno, a ambos lados de la carretera. Un solo árbol en pie es testigo mudo de las monstruosas palas mecánicas que asolaron el bosque virgen. No veo a cientos de gnobes cerrando autopistas, ni a supuestos ambientalistas manifestarse, no se observa a Suntracs Frenadeso azuzando a comunidades ni paralizando los multimillonarios proyectos de construcción en esa región, pero todos ellos juntos si metieron su mano tenebrosa en el tema de la minería y están presentes en la región de La Pintada-Donoso, utilizando a un pequeño grupo.

Entrevisto a muchos en Penonomé, La Pintada y Coclesito. Santos Gómez, quien vive en San Benito, nos dice acerca de estas personas "son grupejos porque no tienen poder de convocatoria, son gente que jamás ganaría una elección, porque no cuentan con el apoyo del pueblo. Se oponen a todo, pero jamás han ganado una elección. Cuando hay que hacer algo por la gente, no ponen un real para ayudarlos, no trasladan un enfermo a recibir atención médica urgente por una picadura de víbora, al contrario trancan las calles, trancan los ríos, impiden el desarrollo e impiden el libre tránsito y atentan contra los derechos humanos".

Arsenio Vargas, del Comité Mina y Comunidad y vive en Coclesito, nos dice: "Ellos pretenden ponernos a pelear entre nosotros mismos, entre gente de nuestras comunidades cuando todos sufrimos las mismas carencias, pero no ofrecen nunca ninguna solución a nuestros problemas, antes bien los agravan. Mire hasta donde hemos llegado que esos grupos minúsculos trancan los ríos a aquellas personas que vienen bajando en canoas o fueras de borda por el rio que es como una carretera para el pobre. ¿A quién perjudican? A nuestra propia gente. Nadie tranca por 8 días la Transístmica, pero estos grupos minúsculos que se oponen al desarrollo y al progreso, han trancado el río por más de 12 días sin que autoridad alguna se haya apersonado a resolver este problema una vez por todas. La aplicación de la ley debe ser firme y las autoridades deben actuar pronto, porque ese grupito está provocando una confrontación con nuestra gente. Hay que evitar eso, nosotros somos gente pacífica, pero no vamos a permitir que jueguen con nuestro desarrollo, con el futuro de nuestros hijos".

La mayoría de los residentes entrevistados, gente de Coclesito, Molejones, San Juan de Turbe y otras comunidades aledañas, coinciden en que el desarrollo minero sustentable es la única opción para sus comunidades que han vivido en pobreza y pobreza extrema durante décadas sin que gobierno alguno les ponga la atención debida. Todos coinciden en que el gobierno debe supervisar los proyectos, quieren desarrollo con responsabilidad.

Son realidades del desarrollo de la minería que algunos nymbianos que no viven en Coclesito, que usan para comunicarse Black Berry, para cocinar microondas y para trasladarse a su trabajo usan un auto, convenientemente se niegan a ver.